A solas contigo mismo
En mi caso ocurre a las 4:00 de la mañana, cuando a oscuras y en el silencio de la noche, me levanto. Pero bien puede ser a altas horas de la noche si eres de los que (como yo hace unos años) se van a la cama de madrugada.
La sensación es la misma. Ningún sonido, solo tus pensamientos. Y la poderosa sensación de poner foco a cada tarea que te pongas a realizar. ¡De lo mejor oiga!
A debate
El otro día en un grupo en el que participo (coworking virtual) se discutía que es mejor ¿trasnochar o madrugar? y realmente da igual. Haz la que mejor se adapte a ti. El concepto es el mismo. Se trata de evitar tener gente o situaciones externas que nos «molestan» cuando estamos enfrascados en asuntos importantes para nosotros.
Tiempo
Tiempo para no tener que levantarte con prisas para empezar con tus obligaciones. Con tiempo para disfrutar de un buen desayuno. Tiempo para leer tranquilo, quizás meditar, organizar tu día y aprovechar hasta el último minuto de ese tiempo a solas contigo mismo.

Momentos
- Mis momentos comienza preparando algo para comer, mientras leo, miro algun video o escucho algún podcast…algo de música.
- Mi agenda es mi siguiente momento. Me encanta organizar y planificar el día, los proyectos y tareas.
- Después escribir. Cada vez disfruto más de ese momento (justo ahora mismo). Trasladar mis pensamientos, a traves del teclado, al ordenador.
- Preparar el desayuno de mi mujer y mi hija. La sensación de cuidarlas, mimarlas.
- Reuniones. Charlas interesantes, productivas y muy creativas.
…y cuando el mundo levanta
Cuando el mundo se pone en marcha yo ya voy a 200 por hora. Ya no hay quien me pare. Con 4 horas a mis espaldas, disfrutando de la luz de mi flexo alumbrando mis proyectos. Comienzo la segunda parte del resto de un día que ha comenzado sin prisas, sin presiones, a mi aire.
¡Cuanto disfruto a solas conmigo mismo!
Nos leemos mañana.
Deja una respuesta