¿Os habéis preguntado alguna vez porque hay gente que, con las mismas 24 horas al día que tu, puede hacer muchas más cosas?
¿Por qué hay gente que cumple con sus objetivos y metas más fácilmente que otras?
¿O quizás os preguntéis de dónde sale esa fuerza de voluntad inquebrantable?
Hoy os traigo una reflexión sobre la importancia de implementar buenos hábitos en la vida del emprendedor.
El hábito emprendedor
Levantarse temprano, actualizar la agenda, escribir, leer, organizar el espacio de trabajo, revisar las redes sociales, tener una reunión mastermind, etc. Todas estas son acciones que, repetidas en el tiempo, crean un hábito muy importante en la vida del emprendedor, que hace que tenga marcada una hoja de ruta que seguir para ser más productivo.
Pero vamos a empezar por el principio.
¿Qué es un hábito?
Se denomina hábito a toda conducta repetida en el tiempo de manera sistemática y que crea una costumbre o rutina en la vida de las personas.
Esto quiere decir que si repetimos de manera recurrente una acción, la implementaremos en nuestra vida como parte de ella. Sin siquiera razonarla y prestarle atención, establecemos ese hábito en modo automático.
Decimos cosas como “tengo la costumbre de beber cuando salgo con mis amigos” o “tengo el hábito de ver la televisión mientras almuerzo” ambos hábitos formados por la costumbre la repetición y modelado de otras personas en tu vida.
Hábitos, hábitos, hábitos
Hay malos hábitos y buenos hábitos y hoy quiero que sumemos más de los segundos y restemos algunos de los primeros.
El hábito al fin y al cabo son elecciones que hacemos en algún momento y como tal ¿por qué no elegimos aquellas acciones que nos hagan llegar de manera más efectiva a nuestros objetivos?
Si el hábito de sentarse a ver la última serie de moda, (no solo un capítulo, claro, sino toda la temporada como si no hubiese un mañana) no te suma a la hora de sacar adelante ese proyecto con el que sueñas, ya tardas en cambiarlo.
Cómo lo hago yo
Primero elaboro una lista de los hábitos que me aportan y los que no, para después, poco a poco ir sustituyendo unos por otros o añadiendo y eliminando.
Algunos ejemplo serían:
Hábitos que suman:
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Hábitos que restan:
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Vale Paco, ya se cuáles hábitos quiero y cuáles no, pero, ¿cómo los incluyo o los elimino?
Implementando el hábito emprendedor
Primero decirte que los hábitos nunca se eliminan del todo, por eso nunca se te olvida montar en bicicleta o conducir. Por eso mismo también, aunque lleves mucho tiempo alimentándote de manera sana, cuando ves o hueles un dulce se te hace la boca agua y tienes ganas de zampártelo.
Lo que sí puedes es establecer nuevos hábitos que ocupen el lugar de otros que no te traen nada bueno.
En nuestro caso, el del emprendedor productivo, consistirá en pasar de solo soñar con lo que te gustaría conseguir (mientras comes palomitas viendo Juego de tronos) a tener marcados tus objetivos y realizar cada día (te lo repito, CADA DÍA) aunque sea una sola acción que te lleve más cerca de ellos.
Funcionamiento
Charles Duhigg en su libro El poder de los hábitos explica que se pueden cambiar si sabes cual es el funcionamiento.
Son 3 pasos los que construyen los hábitos:
- La señal: es lo que activa a tu cerebro para que escoja el hábito concreto (adecuado o no) y se ponga en modo “piloto automático”.
- La rutina: que es la acción que realizas cada vez que se activa la señal y puede ser tanto física, mental como emocional.
- La recompensa: que es el objetivo final del hábito y lo que hace que recuerdes ese comportamiento cuando llegue la siguiente señal.

Y para que entiendas un poco más sobre este tema te dejo un video explicativo de como funcionan estos 3 pasos.
Motivación, fuerza de voluntad y otros motores de arranque
Otra cosa importante de los hábitos es la llamada fuerza de voluntad que mezclado con la, no tan cierta, regla de los 21 días, hace un cocktel que nos hace creer que modificar o implementar un hábito es una tarea digna de un entreno de Rocky Balboa.
Ambas cosas no te harán cambiar o tener un nuevo hábito a menos que haya una motivación, un porqué, un deseo incontrolable por alcanzar tu meta. Si ese deseo está en ti, no habrá hábito que se te resista y no tardarás 21 días en conseguirlo sino que incluso en unos días serás capaz de tenerlo totalmente interiorizado y funcionando.
Con esto y un bizcocho
Ahora depende de ti. ¿Vas a modificar tus malos hábitos y convertirte en un emprendedor de éxito super productivo? Eso espero. Y si lo haces ya sabes, cuenta tu experiencia en los comentarios.
Saludos y buenos nuevos hábitos.
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